20.02.2017

NADIA

Creemos que es vital que a todos los papás que pasen por algo similar se les dé la opción de hacer lo mismo que hicimos nosotros. Que se les informe sin que tengan que pedirlo por sí mismos. Sin tener que luchar contra lo socialmente aceptado: no se le debe exigir esa capacidad a nadie que sufra ese dolor. Cosas tan básicas como aceptar el derecho de unos padres a llorar por sus hijos (tengan la edad que tengan) A recordarles y a hablar de ellos... porque estamos seguros que si lo hacemos, se eliminaría gran parte de la incomprensión y dolor añadido por tener que silenciar nuestro duelo. 

Tenemos las fotos más bonitas posibles junto a nuestra hija. Fotos de familia que siempre vamos a mirar con amor y ternura a pesar del dolor de perderla. 

Al tenerlas, sentimos que hemos aprovechado el único momento posible junto a ella y no nos atormentará olvidar la cara de nuestra pequeña.

 

Ya no podemos hacer nada más por nuestras pequeñas, no las hemos podido ver crecer ni hemos podido verlas reír... pero podemos relatar lo que ha supuesto para nosotros el hecho de tenerlas y perderlas. Nos gustaría que lo que hemos vivido junto a nuestras hijas ayudase a otros papás que tengan que pasar por lo mismo, y a que los demás bebés que nacen sin vida sean menos invisibles.

Nunca podremos agradecerle lo suficiente a Norma lo bien que se ha portado con nosotros, y el respeto, delicadeza y amor que ha puesto para que pudiéramos guardar esos recuerdos siempre con nosotros. En ningún momento hemos sentido que una desconocida estaba interfiriendo en un momento íntimo. Todo lo contrario, lo único que hemos sentido es que había una persona con nosotros que nos comprendía y ayudaba. 

*Podéis leer el testimonio completo, aquí

14.12.2017

ABRIL

Esperábamos gemelas. Paula (que nació viva y prematura extrema) y Abril, que nació sin latido. A las pocas horas de haberla parido, nos la llevaron envuelta en una manta y un gorro. Su madre Sandra la cogía en brazos mientras yo le tocaba el piececito y le miraba la carita. Emocionalmente la situación era desbordante y, sabí­amos que Abril había dejado un vacío imposible de llenar a pesar del paso del tiempo. 

Las primeras 48h después del nacimiento de nuestras hijas fueron fatí­dicas. Emocionalmente estábamos deshechas y yo sólo podía pensar en Abril y como ofrecerle una buena despedida que le acompañara hacia la libertad.

 

Necesitaba hacerle llegar lo mucho que la querí­a y como anhelaba que pudiera crecer junto a su hermana. No sabí­a cómo hacerlo, la situación me sobrepasaba y no me ayudaba nada que el hospital me fuera preguntando un par o tres de veces al dí­a que queríamos hacer con el cuerpo de Abril. 

Queríamos y necesitábamos encontrar la manera de atender a Abril como se merecía. Pero aquella primera semana, nadie nos habí­a enseñado cómo hacerlo ni nos acompañaba en nuestro drama personal (una hija muerta y la otra prematura extrema) Fuimos trampeando como pudimos hasta que apareció nuestra enfermera de Neonatología. Se interesó por cómo estábamos y cómo nos estaban acompañando en el proceso de duelo por Abril. De pronto, alguien mostraba comprensión y empatí­a! Además, se ofrecí­a a ayudarnos para que pudiéramos reencontrarnos con Abril. Nos habló del proyecto "Stillbirth" de Norma Grau,  y ambas nos regalaron altruistamente su tiempo, dedicación y empuje.

Fueron días de intenso trabajo para encontrar a Abril en el tanatorio (si, si, parece imposible pero fue un show saber dónde estaba nuestra hija) y conseguir que nos la dejaran ver. Finalmente, la localizaron y pudimos estar un tiempo con ella en una sala de velatorio. Incluso, nos hicimos algunas fotos de familia. 

 

Abril estaba bonita en su ataúd vestida con su ropita y su peluche. Verle de nuevo la carita a Abril, acariciarle la manita frí­a y pequeña y saber que serí­a la ultima vez que estaría con nosotras de cuerpo presente fue durísimo e impactante, sin embargo, nos dio paz. 

 

A partir de ese momento, nuestra hija se iba de este mundo con todo el amor de la familia y su alma ya era libre.

05.12.2019

LOLA

Después de dos meses casados, nos enteramos que estábamos embarazados. Nuestro primer bebé, que nos iba a cambiar para siempre. Todo iba genial hasta la ecografía de las 20 semanas, en la que nos enteramos que algo no iba bien, faltaba líquido amniótico. Todas las recomendaciones que nos llegaban eran para que interrumpiéramos el embarazo, pero no era una opción para nosotros. Queríamos continuar. Fuimos a Sant Joan de Déu y allí el ginecólogo nos preguntó por el nombre del bebé. POR FIN, sentimos que alguien la trataba como a una niña viva. 

 

En el departamento de Medicina Fetal nos dieron el diagnóstico: Lola no tenía riñones, y esa era la causa de la falta de líquido. Ante esta noticia nos quedamos impactados: nuestra primera hija, muy esperada y muy querida viviría poco rato en la tierra. Desde allí nos derivaron al equipo de paliativos que nos ayudaron en todo momento y aún hoy nos ayudan. Han sido para nosotros un pilar fundamental en este proceso, junto con nuestra comunidad cristiana, nuestra familia y nuestros amigos. Para nosotros ha sido todo un milagro: las personas, el equipo, Lola… Todo ha sido un milagro que creemos que es esencial explicar. 

 

El mismo equipo de paliativos de Sant Joan de Déu nos habló de Norma Grau, a la que estamos realmente agradecidos: tenemos unas fotografías magníficas de nuestra pequeña grande. También agradecemos a Norma todo lo que ha hecho por nosotros: en este momento tan especial y único, fotografiar con un carisma espectacular, a las 4 de la mañana, a nuestra hija. Las fotografías son nuestro único recuerdo de Lola y han sido y son realmente imprescindibles para nuestro duelo: son el recuerdo más vivo que tenemos de nuestra hija y nos dan la fortaleza en nuestro día a día para poder vivir esta ausencia. Son el arte que nos une a nuestra hija. 

13.02.2020

JUANITO

.

© Logotipo: My Name is Mir

  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram

© textos e imágenes Norma Grau 2020 Barcelona

Todos los derechos reservados

 

Realizo formaciones a personal sanitario y fotógrafos interesados en ofrecer este servicio. Estas formaciones sirven para recaudar dinero y financiar mis trabajos como fotógrafa voluntaria. Mis fotografías son totalmente gratuitas para los padres. Otras formas de colaborar: aquí MUCHAS GRACIAS!

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now